viernes, 11 de octubre de 2019

Heridas abiertas

Hay tantas maternidades distintas... Cuando tu pequeño tiene alguna alergia, cuando nace con alguna alteración física congénita, con alguna discapacidad, con diversidad funcional...
Recuerdo, teniendo mi niña un par de meses, estar en la cafeteria de Ikea haciendo cola. Justo detras nuestra, una niña de unos 6 años con sus padres armaba mucho jaleo, estaba inquieta, se quejaba, gritaba y pegaba a su madre.
Mi marido resopló y me miró, incómodo con la situación.
Es extraño. Siempre me han molestado los lugares ruidosos y abarrotados, pero cuando era sonido de niños no me irritaba tanto, me era fácil de soportar.
Cuando me miró aquel día, al sentarnos le dije "no voy a juzgar ni los gritos de esa niña ni a los padres, nunca sabes si hay algo más". Él no me entendió, y le seguí contando. "Los niños con TDAH, con autismo, problemas de audición... No es fácil, y todo el mundo juzga sin saber por lo que pueden estar pasando esos padres". El sólo me dijo "tienes razón", y se quedó callado. Luego seguimos nuestro camino y no hablamos más del tema.
Ese recuerdo viene a mi cabeza muchas veces.

Desde que nos dijeron que minigatita que tenía muchas probabilidades de ser TEA, he pasado por diferentes etapas, aunque puede que algunas me las haya saltado.
No es algo agradable ni fácil de asimilar, pero a veces reconforta que te den la razón, y que le pongan "nombre", para poder empezar a buscar lo mejor para ella.
Ella ha cumplido ya 29 meses. Desde los 15 sabía que algo en su desarrollo no iba "bien" (es una forma de hablar).
Es curioso, como el entorno para algunas cosas nos mete prisa ("aun con el chupete?", "aun a la teta?", "aún, aún, aún...") y para otras todo es cuestión de "darles tiempo" ("ya hablará", "ya andará", "ya dará besos"). Sí, cada niño tiene sus ritmos, pero hay cosas que no puedes ignorar. Si tu hija no te mira cuando la llamas, evita mirarte a los ojos, no señala para compartir sus intereses o su entusiasmo contigo... Cuando no te da besos... Cuanto nada de esto pasa llegada cierta edad, es que algo no va como debería.

Ella es una niña alegre, con la sonrisa más linda del mundo (diréis "qué vas a decir tú, si no", pero no miento), no me ha dado nunca un beso con sus casi 2 años y medio, pero sabe hacerte sentir que te quiere, a su manera. Te abraza, se tumba a tu lado y ella misma se rodea con tu brazo, le encanta estar pegada, y cuando la abrazas, apoya su cabecita en tu hombro... Y si pasamos mucho tiempo separadas, cuando por fin estamos juntas no se me despega, es mi sombra pequeñita.

No se si alguna vez me dirá que me quiere. No se si alguna vez dirá algo. Pero mientras llegue a ser feliz, poco me importa.
Me aterra eso. Su felicidad. Eso tan esencial, y tan tristemente dependiente del entorno, de esta sociedad deshumanizada y desinformada, que maltrata, ignora y ridiculiza a las personas que tienen un desarrollo diferente, a las personas que tienen una forma diferente de ver el mundo, de sentirlo, de vivirlo... Me da miedo.
Se que algún día será consciente de sus diferencias, y no quiero que ese día las vea como un obstáculo. Quiero que las vea como una parte más de ella misma, como el tener los ojos marrones o la piel clara...
Lo que más miedo me da es que por culpa de otros no se acepte y se quiera a sí misma.

Se que no voy a poder luchar siempre sus batallas, ojalá pudiera. Pero tengo que conformarme con ayudarla a entender que puede hacerlo, que aunque no hablé, siempre tendrá voz, y derecho a ser escuchada.

Nos queda un largo camino, lleno de incertidumbre. Y esta semana nos dieron un poco de luz sus terapeutas porque, aunque el diagnóstico TEA es cada vez más "claro", está evolucionando muy bien, está empezando a entender y usar algunas palabras gracias al trabajo con pictogramas, y va imitando alguna palabras que decimos cuando jugamos... Ayer me sorprendió viendo los dibujos, porque empezaron a decir "zanahoria naranja! , marciano naranja! ..." y ella repetia "ajaja! ajaja!" después... Luego cogió su pelota y me la trajo para que jugara con ella, y estuvimos un buen rato jugando juntos los 3. Esas cosas te pegan un pellizquito en el alma.

No se donde llegarás, pero hay algo que sí sé, y es que, incluso en los peores días, en los que siento que ya no puedo más, te miro y pienso "qué suerte de tenerte".

Ahora mismo eres tú el motor que está tirando de todo. Lo que nos hace esforzarnos cada minuto por ser suficientemente buenos, por ser mejores. Por ti hemos hecho cosas de las que nos creíamos incapaces (desde antes de tú nacer, incluso), por ti hemos hecho cosas que creíamos que no volveriamos a hacer, y por ti me levanto con una sonrisa cada mañana, a pesar de que tu futuro me quita el sueño.

Aquel recuerdo viene a mi cabeza muchas veces, y siempre pienso que esto tenía que ser así, que tu tenías que ser mi hija y yo tu madre, porque has hecho de mi una versión infinitamente mejor. Solo espero estar a la altura. Te quiero.

8 comentarios:

  1. Me has emocionado.
    Sí que tiene la sonrisa más bonita del mundo, y contigo al lado la seguirá teniendo siempre, porque te desvives por su bienestar y su felicidad, de eso no me cabe ninguna duda.
    Tiene una suerte inmensa de tenerte, y tú de tenerla a ella. Y yo de teneros a las dos, porque aunque no os conozca (o algo así xD), os quiero muchísimo, sois parte de mi vida y me enseñáis muchísimo cada día, ambas.
    Eres digna de admirar abuela lejana. Eres grande ����

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    1. Gracias Mimi, sabes que hay veces que las charlas que tenemos, aunque haya cosas no cuente, me salvan el día. También formais una parte importante de mi vida.
      Gracias por tus palabras y por hacerme reir tantas veces ❤️

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  2. Aquí llorando me tienes mientras hago un café..... Me veo tan reflejada es tus palabras, aunque no tenga nada que ver con mi ratoncillo. Pero ese miedo.....claro que lo tengo y es una pena. Muchísimos ánimos y abrazos

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  3. Aquí me tienes llorando mientras me preparo un café. Comparto y siento tanto tus palabras. Mi ratoncillo no tiene nada que ver, pero ese miedo le siento tanto... Sólo decirte que aquí estoy, aunque sea de vez en cuando un "cómo estás". Mucho ánimo y muchos abrazos

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    1. Se que tu me entiendes mejor que muchísimas personas, mejor incluso qu3 cualquier especialista o terapeuta. Yo también te admiro muchísimo, y sabes que también estoy aquí siempre que necesites hablar. Un abrazo enorme y gracias por tomarte 5 minutos para leerme y escribirme estas palabras tan bonitas ❤️

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  4. Ainsss, guapa! Emocionas con tus palabras. Lo estáis haciendo bien, eres perfecta para ella y ella para ti. Los tres sois un "tandem", un equipo y llegaréis lejos. Un beso enorme.

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  5. Muchísimas gracias preciosa. Hacemos todo lo que podemos y lo mejor que podemos, y la acompañaremos siempre que lo necesite. Un abrazo fuerte ❤️

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  6. Llorando me tienes, porque ese miedo que sientes se levanta conmigo todos los días. Pero lo estás haciendo genial, Minigatita estará muy orgullosa de su madre, y con razón, y sabes qué? Jamás nadie les va a borrar su sonrisa perfecta mientras nosotras estemos ahí. Nadie. Porque un ratito con mamá reconforta y da fuerzas.
    Ojalá consigamos que esta sociedad cambie y no tengamos que preocuparnos de su felicidad futura...
    Eres admirable y te admiro, lo sabes.
    Os quiero muchísimo a las dos! Y estoy deseando poder abrazarte muy prontito!
    Lo vais a conseguir!

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