lunes, 4 de junio de 2018

No podemos saberlo todo

Si me sigues desde los inicios del blog, puede que te hayas fijado en que hay temas que no trato y que te preguntes que por qué no lo hago si es un tema "tan actual" o que "genera tantas dudas"... y es verdad, hay temas de los que no escribo. El motivo es muy simple, y es que como dice el título de este post, no podemos saberlo todo.
La maternidad podemos verla no como una condición o una etapa de la vida, si no como un ser vivo, del que hay tantas subespecies como estrellas en el cielo.
Es muy probable que cada uno de vosotros, haya vivido la maternidad y la paternidad de una forma única, porque ni todos somos iguales, ni las circunstancias que nos rodean lo son. Y quizás por eso, y por que todos tendemos a pensar que lo que hacemos es lo correcto, hay temas polémicos de los que no me gusta hablar, no soy fan de la polémica porque sí. Pero hay gente que parece que le gusta, y eso de criticar por criticar desde el anonimato también les mola, sobre todo aquell@s ma-padres que creen que su forma de criar o su estimo de vida es el correcto o el único aceptable.
Para que os hagáis una idea de lo que hablo, os resumiré las circunstancias que rodean mi maternidad, y a ver cuantos tenéis una situación parecida u opináis como yo.
PRIMERO: Yo estoy cuidando a mi hija sola 12-13 horas al día, mientras papá está en el trabajo (unas horas que varían según la cantidad de atascos que haya en la maravillosa provincia de Madrid). Toda nuestra familia (la de ambas partes) vive a unos 700 kilómetros, por lo que disponer de ayuda inmediata en caso de urgencia está bastante complicado, y en caso de la peque pase mala noche y NADIE duerma... pues igual. Disponemos de 0 ayuda.

SEGUNDO: Cuando ella nació, fue por parto vaginal, estuvo ingresada durante 11 días y yo, por problemas de salud variados (aparte de médicos desactualizados y falta de información), no pude darle el pecho.

TERCERO: Nosotros no compartimos la cama con ella, en Madrid hacía muchísimo calor cuando estaba recién nacida, y nos daba miedo que le pasara algo. La dormíamos en nuestros brazos cuando se tomaba el biberón de la cena, y la acostábamos en la cuna a nuestro lado. Y ella desde los dos o tres meses, a dormido las noches de corrido, excepto en contadas ocasiones como vacunas o molestias por los dientes. Y desde entonces, y sin tomas nocturnas, dormía de 9 a 10 horas ininterrumpidas.

CUARTO: Ella empezó a los 5 meses con cereales sin gluten en el biberón de la cena por recomendación de su pediatra, y purés de verduras en el almuerzo seguido de su biberón. Y a los seis meses pasamos a los cereales con gluten en desayuno y cena, y purés de frutas en la merienda. Poco a poco fuimos introduciendo carnes, legumbres, pescado y huevo, y YO, por mi propia cuenta, fui alterando las elaboraciones para pasar gradualmente del método de alimentación a base de purés al BLW. A día de hoy, con un año, mantengo un sistema mixto, básicamente porque a ella, según el día, la hora y su humor, le apetece comer sola o no, y no voy a hacer un drama de ello si igualmente ella siempre ha comido muy bien. Igual que nosotros, los niños no tienen el mismo humor todos los días. Ella tampoco ha tenido problemas a día de hoy de reacciones alérgicas, y como su madre, y nutricionista, me he encargado de respetar las pautas necesarias respecto a alimentos restringidos para no ocasionarle otros problemas.

QUINTO: Llamemoslo suerte, a pesar de haberle dado biberón desde el nacimiento (que en teoría muchas madres dicen que da niños más enfermizos), solo ha estado mala en dos ocasiones en este año. La primera fue a causa de un rotavirus, que gracias a que la habíamos vacunado, todo se quedo en unos vómitos durante 1 día, que se daban justo después de las comidas, y ni fiebre le dio. Solo estaba un poco pálida, y procuramos que estuviese hidratada, pero tal y como vino se fué (a mi me lo contagió y no puedo decir que me fuera tan bien como a ella, me pase dos días hecha un trapo y casi acabamos en urgencias). Y la segunda vez, fue un resfriado, y diagnosticado de rebote, porque llevábamos las dos un par de noches tosiendo, yo me encontraba mal y fui al médico y pedí que de paso la miraran a ella. La cara de sorpresa de la doctora al verle la garganta y saber que no le había dado fiebre ni se había quejado no tenía precio. Una semana de antibióticos nos mandó a cada una, ¡con placas más grandes que ella y sin quejarse!


SEXTO: Por decisión propia, y porque ahora mismo no nos es imprescindible, yo no trabajo. Hubo un par de meses que estuve buscando, pero las condiciones laborales de papá mejoraron y decidí que ya que estábamos solos aquí, quería disfrutarla y cuidarla yo y que el 100% de mi tiempo fuese para ella. Si que hay momentos, principalmente cuando ha tenido malas noches por los dientes y ninguna de las dos hemos descansado, en los que los días se pueden hacer un poco cuesta arriba y he echado de menos a la abuela lejana, pero hasta ahora no ha habido ni una sola vez que me haya arrepentido de la decisión que tomé. Y, visto lo exigente que es la maternidad, no se si tendremos más hijos, por lo que prefiero disfrutar ahora, por si no hay oportunidad de repetir.
Además, gracias a que conciliar aquí en España es tan fácil (por favor, notese el tono de ironía), papa y yo hablamos largo y tendido sobre el tema, y la verdad es que es muy desalentador.
- Si trabajase a media jornada, ganaría casi lo justo para pagar una guardería (VAYA ATRACO, al menos en Madrid), por lo que la situación final solo iba a estar marcada por 100€ más en el banco a costa de que ella esté con otra persona que no va a poder prestarle la misma atención que yo le daría en exclusiva.
- Si trabajase a jornada completa, ella se pasaría una media de 9-10 horas (eso si encuentras trabajo y guardería cerca de casa (que de ilusiones también se vive!)) con extraños, y cada vez que se pusiera enferma (porque eso es algo inherente a las guarderías...) tendríamos que ir gastando los días de vacaciones y de asuntos propios para cuidarla, y todos sabemos lo que les gustan a las empresas esas circustancias y lo comprensivos que son. Eso sin contar que te pasarás el año trabajando para no poder disfrutar ni de 3 miseros días de vacaciones juntos al final...

CONCLUSIONES:
  1. No puedo hablar sobre conflictos familiares respecto a crianza, etc... más allá de las discrepancias de opiniones que se dan durante las vacaciones.
  2. No tengo experiencias personales respecto a la cesárea. Tampoco con la lactancia materna, por lo que no voy a escribir sobre ella más allá de aspectos y beneficios nutricionales, que es lo mio. Ni se cómo son esos primero días en casa. Nosotros nos hicimos a ella rodeados de enfermeras intransigentes e incompetentes y un mal servicio de cuidado de la UCI de neonatos del Hospital Puerta de Mar (Cádiz), y también puedo hablaros de lo que fue no tener nuestro propio espacio cuando por fin salió del hospital y de cuantas veces oí eso de "pobrecita, con lo buena que es la teta de mamá"... como si yo lo hubiese elegido.
  3. No puedo contar mi experiencia sobre el colecho (refiriéndome con esta practica a compartir cama), si es mejor o peor para el sueño del bebé, o si hace más fácil la lactancia, ni sobre la privación prolongada de un sueño sin interrupciones, o dar soluciones a bebes que no duermen. Solo puedo contaros nuestra rutina llegadas las 8 de la tarde y seguramente a la mayoría no os sirvan porque cada niño es un mundo en si mismo.
  4. No puedo opinar o contar mi experiencia sobre "mi niñ@ no come", sólo puedo orientaros sobre cómo hay que introducir la alimentación complementaria según las teorías más actualizadas, y daros pautas para aplicar el método BLW, así como proporcionaros recetas equilibradas para variar la dieta de los pequeños (y la receta de algún que otro capricho como las galletas de mantequilla de cacahuete jajaja). Y también informaros como nutricionista sobre las alergias e intolerancias alimentarias.
  5. Tampoco puedo hablar sobre si durante el segundo semestre son más o menos enfermizos, o si lo son más o menos si toman biberón o lactancia materna, porque por mi experiencia diría que no, pero tampoco tengo datos para comparar.
  6. No trabajo, por decisión propia, porque no nos hace falta y porque no lo hemos visto viable por nuestras propias razones. Eso no me hace ni mejor ni peor madre. Pero como hoy en día es un tema tan cuestionado por las feministas y hagas lo que hagas siempre habrá alguien a quien no le parezca bien, pues no opino ni escribo sobre ello y punto, que tampoco debe hacernos falta que nadie apruebe lo que hacemos, más que los que estemos bajo el mismo techo. Aquí la cosa está en respetar si queremos que nos respeten.
"Moraleja": Con todo este tocho, solo quiero que veáis que soy totalmente transparente, que no me gusta generar polémica, y que todo de lo que hablo aquí es, o porque es de lo mio (nutrición infantil) y he estudiado el tema, o es experiencia personal. No voy a hablaros de lo que no se, ya que como profesional, y como madre, sería una negligencia por mi parte, ni voy a recomendaros nada que no haría con mi hija. Puedes compartir, o no, mi forma de pensar, y el cómo he resuelto una etapa o problema de mi hija, pero nunca os daré medias tintas ni datos sin contrastar. Sólo espero que l@s que os quedéis lo hagáis porque confiáis en mi, os gusta leerme o por lo menos, os caigo bien 😃

10 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo contigo. no se puede saber de todo y siempre hay que respetar las opiniones y decisiones de los demás. cada familia, cada madre, cada niño... es un mundo, cada experiecia es diferente.

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    1. Pues si, lo principal es no perder la educación y respetar, porque todas lo hacemos lo mejor que podemos con lo que nos va tocando.

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  2. Hola
    Me identifico contigo en algunos aspectos, desde que gracias a Dios mi bebé no ha sido enfermizo hasta que por ahora no trabajo y es por la misma razón que tú y es que quiero disfrutar mis hijos al máximo, he pensado en retomar labores pero pienso primero en los cuidados del bebé.
    Gracias por compartir tu experiencia.

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    1. Gracias a ti por tus palabras. Se que hay más madres como yo, pero con la tendencia actual que hay de criticar sin saber y de la moda de las malas madres, a nosotras nos tachan de mentirosas, y cansa. Si yo no critico que seas "mala madre" no critiques lo que yo hago, es respeto simplemente. Han llegado a decirme que mi hija va a crecer sin "disfrutar" de la vida porque no le doy azúcar...¿Hola? Que llega su cumpleaños y se puso hasta la coronilla de nata, azúcar y colorantes, o el día que me apetece se merienda un croasan con mermelada... Mi hija lo prueba todo, otra cosa es que forme parte de su dieta diaria, y como nutricionista, en eso se basa también el enseñar a llevar una dieta saludable, en que sepa distinguir cuando sea mayor que esa comida es de consumo ocasional... Pero por hablar...

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  3. Y bien que haces. Uno habla de sus experiencias desde su experiencia y las comparte. Un abrazo!

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    1. Pues si, eso de hablar sin saber no va conmigo, y las que lo hacen, al final, quedan fatal! Un abrazo!

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  4. Completamente de acuerdo contigo, no todas manejamos todos los temas. Y la experiencia es lo que mejor nos puede avalar en la redacción de un post.

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    1. Pues si, cada una sabe más de una cosa que de otra, y cuando hablas sin saber, al final o metes la pata, o criticas y haces daño. Lo mejor es respetar y ser sinceros.

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  5. Esta muy bien lo que dices, aquí cada una vive su maternidad en diferentes circunstancias y aporta igual de valor a otras madres que recién empiezan. Un abrazo!

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    1. Totalmente, yo aquí cuento mi experiencia, y hablo (desde lo que he estudiado) de recomendaciones, por que al final, cada una lo hace lo mejor que puede con lo que le va tocando. Porque por mucho que yo diga "esta marca tiene kilos de azúcar", si es la única que come o tolera tu hijo te va a dar igual lo que yo recomiende, y es que los niños son así.

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